Cómo sacarle partido a la primera ley del marketing

Hay una estadística demoledora:

Una persona promedio se pasa delante del móvil unas 5 horas al día.

Es un aparato del que muchos no se desprenden ni cuando van al baño. Siempre lo tienes al alcance de la mano. Lo consultas con frecuencia para ver las notificaciones. O la hora. Luego se te olvida qué hora era y tienes que volver a mirarlo…

Yo incluso conozco a varias personas que viven dentro del móvil y pasan unas 5 horas al día en el mundo real.

Pero pongamos que tú y yo somos normales. Que solo estamos 5 horitas (que ya es).

¿Qué hacemos en ese tiempo?

Pues lo dedicamos, en este orden:

– A las redes sociales

– A mirar el correo

– A consumir contenido (videos, artículos, audios, etc).

Bien.

Esta es una de las principales razones por las que afirmo que el correo electrónico no está muerto. Mientras tu cliente tenga el móvil a mano, es muy probable que dedique 5 minutos de esas 5 horas a leer tu correo (si lo haces bien, claro).

Pero mira el tercer punto. El de consumir contenido. Tu público busca cada vez más información desde el móvil.

Hacen una búsqueda en Google y leen un artículo sobre lo que sea que les preocupe. Sea su salud física, mental, económica, social o sexual.

Que encuentren tu artículo hablando de ello, dando indicaciones y orientación de qué opciones tienen para arreglar su problema… te acerca mucho a la venta.

Porque lo que estás haciendo es adaptarte a lo que dice la primera ley del marketing:

Tienes que estar donde están tus clientes
– Primera ley del marketing

Si escribes artículos que responden de forma clara y entendible a las dudas y consultas que tus clientes le formulan a Google… estás donde están tus clientes.

Así de sencillo.

Lo que me lleva a presentarte mi formación para escribir artículos en la red que responden a las necesidades de tu audiencia, son leídos con interés y te allanan el camino a la venta.

La formación se llaman «De Lector a Paciente».

Es la única que tengo (por ahora) en formato vídeo. La entrego desde mi app. Porque consumir el curso desde mi web no es tan buena experiencia (especialmente si lo haces desde el móvil) como hacerlo desde una app dedicada al consumo de contenidos.

Vamos, que recuerda en qué punto te quedaste de cada lección, te permite acelerar la locución, escuchar solo audio (sin imagen), descargar el contenido por si te vas a una cueva y no tienes wi-fi o agregar notas a cada vídeo.

¿Cómo la usaría yo? Cogería papel y boli y mi móvil con auriculares. Y vería (o escucharía) cada una de las lecciones 10 veces seguidas para interiorizar todo lo que cuento.

¿Y qué cuento?

Pues eso te lo digo aquí:

> De Lector a Paciente

Si no sueles escribir, no te va a gustar, sinceramente. Pero si ya haces tus pinitos y quieres potenciar la forma en que comunicas en redes sociales, vídeos y posts (porque sabes que es ahí donde está tu audiencia), te puede interesar mucho.

Que pases un gran día.

Javi «estar donde estés» Vicente

PD: Enlace.