Voy a hablarte de algo que sé hacer bastante bien y que, aún así, prefiero que haga otro.

Si entiendes lo que cuento a continuación y te pasa lo que a mí, igual te interesa la propuesta que te voy a hacer.





Verás:

Sé cocinar un arroz al horno cojonudo

Está bien que lo diga yo, pero lo corroboran todos los que lo han probado. Hasta mi cuñado. Incluso mi suegra. Está delicioso. No admite discusión.

Ahora bien. Hace años que no lo preparo. Porque detesto la cocina. Y cocinar. Y fregar los cacharros. Y quitar la grasa de la encimera.

Adoro reunirme con la familia y disfrutar de una buena comida. Me encanta compartir un buen arroz al horno. Y, precisamente por eso, hace años que lo encargo en la mejor arrocería de la ciudad.

Que lo haga otro. Que pringue otro.

Yo me lo como. Lo gozo. Lo pago gustoso. Que cocine otro.

Desde que hago esto no solo comemos un arroz al horno más rico que el mío, sino que lo disfrutamos más porque no tengo que hacer las cosas que ni me gustan ni se me dan tan bien como a los señores a los que les encargo el arroz.




Esto te lo cuento porque escribo textos que se leen, se recuerdan y producen ventas. Como lo que acabas de leer.

Igual tú también haces tus pinitos, como yo con el arroz al horno. Y tal vez estás pensando en que lo haga otro.

Por liberar tiempo, por obtener más ventas que las que consigues hoy, por poder dedicar tu cabeza a otros aspectos de tu negocio. Por todo eso. O por otra razón.

En ese caso, quiero que hablemos.

Eso sí, no hablo con cualquiera.

Solo trabajo con profesionales con un negocio consolidado y capacidad para contratarme. Lo mínimo que cobro por trabajar con un nuevo cliente son 2.300 €. Y cobro por adelantado.

Esto puede no gustarte y no tengo problema con ello. Pero no es negociable.
 
Insisto porque valoro mi tiempo tanto como el tuyo: si no quieres pagar por adelantado, no vamos a trabajar juntos.

Otros rasgos en los que me fijo para decidir con quién trabajo:

  • Tienes un buen producto. No es imprescindible, muchas veces basta con que lo parezca. Pero si además de parecerlo, lo es, pues mucho mejor.

 

  •  Tienes una lista. Hablo de una lista de correos con personas que no se preguntan quién carajo eres cuando les mandas un correo. No tiene que ser gigantesca. Pero al menos no estar llena de desconocidos.


  • Tienes ganas de vender ese producto a más personas. Eso es innegociable. Si no quieres vender más no te puedo ayudar.


  •  Tienes pasta para contratarme. Innegociable también. Si no puedes contratarme ahora, hay otras formas de acceder a mi conocimiento, pero no te las cuento aquí.




Entonces…

Si quieres que escriba yo…

… porque sabes que los textos son cruciales para la venta (y no necesitas que te lo explique aquí y ahora)…

… y quieres contar con alguien con más criterios, ideas, ángulos de venta y estrategias de los que tú podrás idear y aplicar para vender de una forma salvaje


… Puedes mandarme tu candidatura presionando el botón de aquí abajo.


Me pondré en contacto contigo si estoy interesado en tu proyecto. Si no también. Máximo respeto al tiempo e interés que me has dedicado.

Que pases un día excelente.

Javi Vicente.