Saber saber

Pueden contarte cómo es tener un hijo.

Lo que se siente cuando se queda dormido en tus brazos.
Lo que disfrutas de sus pequeños avances y triunfos, que son suyos, pero te hacen sacar pecho como si tu tuvieras algún mérito.
Lo duro y pesado que es criar a un hijo y cómo un simple gesto o una sonrisa alivia todo el cansancio, preocupación y agotamiento que implica.

Pero si no tienes hijos, por mucho que te lo cuenten, por muchos manuales, pelis o videos que consumas, no puedes saber cómo es tener un hijo.

Puedes saberlo a un nivel teórico. A un nivel intelectual. Pero nunca sabrás cómo es hasta que tengas uno.

Porque no es lo mismo el saber intelectual que el «saber saber». El que has vivido y experimentado.

Sino, todos nos sacaríamos el carnet de conducir con el teórico.

Navegar sobre una tabla de windsurf a toda velocidad surcando bancos de medusas carabela…
Hacer un patada parafuso casi perfecta en una roda de capoeira…
Hacer malabares con tres pelotas sin que se te caigan por primera vez…
La primera vez que eres capaz de cantar al tiempo que tocas la guitarra y sientes cómo se crean nuevos circuitos neuronales mientras lo haces…

… No hay copywriter en el mundo que pueda recrear esas experiencias en tu mente. Puede usar metáforas, analogías que te ayuden a visualizar la experiencia, pero hasta que no las vivas, solo las conoces a nivel teórico.

Por eso cualquier descripción que haga sobre lo que se siente cuando mandas un mail y al final del día compruebas que has tenido 2, 5, 10 ventas… solo servirá para que tengas un saber intelectual.

Para que sepas que es posible. Que hay negocios que lo hacen. Y que tú también podrías.

Pero hasta que no des el paso, no lo sabrás de verdad:

https://EscribirConSolvencia.com

Para saber saber (y ganar ganar), lee con atención la carta de venta y luego decide.

Que tengas un gran día.

Javi «saber saber» Vicente

PD: arriba, link.