Si quieres seguir haciendo muy feliz a tu competencia, no sigas leyendo

Verás.

Hay mucho dinero, pero mucho dinero, en contar bien lo que vendes.

Saber contarlo es clave. De hecho, dependiendo de cómo lo hagas, puedes quedarte en unas ventas modestas o vender más todos los días.

Tan solo por lo que cuentas.

Mismo producto.
Misma atención.
Mismo precio. 


Pero más ventas. 


Hay un ingrediente secreto.
Como en la fórmula de la coca-cola.

Javi Vicente - email copywriter
Javi Vicente

Copywriter · Experto en páginas de ventas y email marketing

Es el principal elemento. No es el único. Hay otros factores, claro, pero no tan críticos. 

De hecho, introduciendo tan solo este elemento, es evidente que tus ventas aumentarán. 

¿Y cuál es ese elemento secreto
 para que te compren más?

Deja que te lo cuente con una historia.


Mira.

Durante mis años universitarios desarrollé una adicción.

Me volví adicto a la coca-cola.

Adoraba ese mejunje negro lleno de cafeína y azúcar.

Comencé tomando una lata a media mañana. Y pronto estaba bebiendo 5 o 6 latas diarias.

Cada vez que se pasaba el efecto eufórico del subidón de azúcar… me ponía de mal humor, irritable, irascible.

Y solo se me pasaba yendo a la máquina de refrescos y sacando otra lata.

Como una rata de laboratorio
que aprieta una palanca para recibir un premio.


El chute de cafeína era mi premio. La bajada de glucosa en mi sangre cuando se pasaba el efecto era lo que me hacía volver a por más.


Pero un día, navegando por la red, encontré un vídeo que transformó mi relación con la coca-cola de la noche a la mañana.


Salía un gordo abriendo una lata de refresco. Solo que en la lata no había refresco alguno.



De la lata salía grasa líquida a borbotones.


Tropezones y pegotes pegajosos de grasa gelatinosa que caían con un sonido borboteante en un vaso.

Y entonces, el tío cogía el vaso y se lo bebía

No había truco de cámara. Podías ver cómo se tragaba esa masa viscosa y goteante mientras hilillos de grasa con grumos babosos le resbalaban por las comisuras y caían en la solapa.

Y luego sonreía a cámara, con grasa entre los dientes y cayéndole por los labios, brindando con su vaso medio vacío y la ropa embadurnada de porquería semilíquida.



Bueno. Poco después de ver el vídeo, estaba de nuevo frente a la máquina de refrescos. Y esa imagen del gordo bebiendo grasa no hacía más que dibujarse en mi mente.

Introduje la moneda.

… Y me imaginaba mi lata llena de grasa, bebiéndomela, medio ahogado en tropezones grasientos y todo eso descendiendo por mi garganta...

... Así que, lleno de aprensión, pulsé el botón para escoger mi bebida...

... Y la máquina me devolvió una botella de agua.

Fui incapaz de seleccionar la lata de cola-cola. Pese a ser un adicto.

Aquella visión cambió mi comportamiento.

Muy bien. Fin de la historia.



Entonces, ¿cuál es el elemento secreto para conseguir que alguien pase de ingerir dos litros de coca-cola al día a poco más de 2 litros al año?

Es muy probable que sea:



El mismo elemento secreto
que, casi con toda seguridad,
les falta a tus textos: Visión. 


Si tus textos saben dibujar en la mente de tu lector la visión adecuada, romperán su inercia...

... Tu lector dejará de hacer lo que hacía. Cambiará. Decidirá comprar tu producto

Tu audiencia te comprará más.


Es así de sencillo.

Les das la visión de lo que pasa si no actúan. De lo qué pasa si actúan.

Porque sin esa visión en sus cabezas, es casi imposible que decidan comprarte.

Ya sabes lo que dicen: sin visión no hay decisión.

Ni venta, claro.



Así que, bueno, yo ya he hecho mi trabajo.


¿Conseguir que pienses en mí
la próxima vez que pidas una coca-cola? 


Sí y no. En realidad ese es un efecto colateral. Y está muy bien. Sobre todo para tu salud, si esto hace que la cambies por agua.

Pero no. Lo de la lata con grasa es la historia. El vehículo para hacer mi trabajo.

¿Qué trabajo?

El de dibujar en tu cabeza esta visión:

Voy a tatuar en el cerebro de tu lector
 la VISIÓN adecuada para que tus textos
 te hagan ganar más dinero.


Eso es lo que te ofrezco con mis servicios de copywriting.

Si es lo que quieres para tu negocio, te digo lo que tienes que hacer:

Escoge fecha y hora para que tengamos una (breve) conversación sobre ti, tu negocio, y tus necesidades.

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Si lo que leo me gusta, tendremos una llamada breve de 15 minutos para ver si encajamos. Si es así, te haré una propuesta y nos pondremos a trabajar en cuanto tenga un hueco para un nuevo cliente.

Que tengas un gran día,

Javi Vicente
El del copywriting simple y solvente.