Dos escenas habituales entre traumatólogos. Mismo problema.
La agenda llena de seguros y dos pacientes privados este mes. O el privado que sí llega, lo tiene claro, dice «me lo pensaré, doctor» y a los seis meses se opera con otro.
En los dos casos el precio lo fija otro. Un baremo sin actualizar desde el Windows 95, o tú mismo cuando dices la cifra sin creértela. Nadie te quitó el poder sobre tus precios. Lo cediste a cambio de una agenda llena que te da seguridad. Y sin precio propio, el límite son tus horas.
Que se opere contigo. Aunque no seas el más barato.
Desde 6.000 € ajustamos juntos qué ofreces, cómo y por cuánto. Para que el paciente te escoja a ti. No porque estés en un cuadro médico. Porque eres quien más seguro le hace sentir. Frente a otros y frente a no hacer nada.
Si eres traumatólogo con consulta propia y puedes permitirte esa inversión, escríbeme. En media hora de conversación sabemos si hay encaje.
PD: Si necesitas saber más antes de hablar conmigo, arriba tienes el menú: el libro, el entrenamiento, lo que quieras. Pero, por favor, no me escribas para decirme que es caro. Si te lo parece, esa es exactamente la razón por la que tu consulta está llena de pacientes que no están dispuestos a pagar por operarse contigo.
